Autoconsumo Fácil

Termo eléctrico con excedentes solares: ahorro e instalación

Revisado en octubre de 2026. Por Erick David. Cifras orientativas y ejemplos ilustrativos.

Respuesta rápida: un termo eléctrico es un «acumulador» barato de energía solar: calienta agua con los excedentes de tus placas y la guarda para usarla después. Puedes aprovecharlo con una simple programación horaria o con un derivador de excedentes que module la resistencia según la energía sobrante.

El agua caliente es una de las mayores partidas de consumo eléctrico de muchas viviendas, y las placas solares producen más energía justo cuando casi nadie ducha ni cocina. Por eso, el termo eléctrico es uno de los aliados más baratos y sencillos para aumentar el autoconsumo: en lugar de verter los excedentes a la red a un precio bajo, los conviertes en agua caliente que usarás por la tarde o al día siguiente. En esta guía te explicamos cómo funciona, cuánta energía puede absorber un termo, qué opciones existen para aprovechar los excedentes, cuánto puedes ahorrar y qué precauciones de seguridad conviene respetar. Las cifras son orientativas y dependerán de tu equipo y tus hábitos.

Cuánta energía puede guardar un termo

Calentar agua requiere unos 1,16 Wh por litro y por grado. Para subir 80 litros de 15 °C a 60 °C, hay que aportar unos 4,2 kWh. Es decir, un termo de 80 litros puede absorber en una sola jornada más de 4 kWh de excedentes, lo que equivale a cientos de euros al año si lo hace a diario. Un termo mayor, de 100 o 150 litros, admite más energía, pero también pierde algo más de calor si está mal aislado.

Consumo habitual de un termo eléctrico

Un termo eléctrico de 80 litros puede consumir entre 1.500 y 3.000 kWh al año, según el número de personas, el aislamiento y la temperatura de consigna. Es uno de los aparatos con más peso en la factura, junto con la climatización. Si quieres comparar con otros aparatos, mira cuánta energía gasta cada electrodoméstico.

Tres formas de aprovechar los excedentes

1. Programar el calentamiento en horas solares

La opción más sencilla y barata es instalar un programador horario (o usar el del propio termo) para que caliente el agua entre las once y las cuatro de la tarde, por ejemplo. No necesita equipos adicionales y es válida si tu producción a esas horas supera claramente el consumo de la casa. Su limitación es que el termo se enciende a potencia fija aunque los excedentes sean menores y, entonces, parte de la energía se toma de la red.

2. Usar un derivador o controlador de excedentes

Es un dispositivo que mide la energía que sobra y modula la potencia de la resistencia del termo para consumir justo ese excedente, sin tomar de la red. Algunos funcionan con un relé proporcional y otros con equipos específicos compatibles con tu inversor. Su precio suele moverse entre unos 150 y 600 €, a los que se suma la instalación. Es la solución que más energía aprovecha, aunque exige comprobar la compatibilidad con tu instalación y con el termo.

3. Cambiar a un termo con bomba de calor

Los equipos con bomba de calor para agua caliente consumen aproximadamente una tercera parte de energía que una resistencia convencional para calentar la misma cantidad de agua. Son más caros, pero reducen el consumo total y se combinan bien con placas. Es una opción a considerar cuando toque renovar el termo.

Cuánto puedes ahorrar

Imagina un termo que consume 2.000 kWh al año. Si consigues que el 70 % (1.400 kWh) se caliente con excedentes en lugar de comprar electricidad, y tus excedentes se compensan a 0,07 €/kWh mientras la electricidad cuesta 0,16 €/kWh, cada kWh que desvías ahorra unos 0,09 €. El ahorro anual sería de unos 126 €. Si tu instalación es sin excedentes y esa energía se perdería, el valor de cada kWh es el precio de compra (0,16 €), y el ahorro subiría a unos 224 €. Con un derivador de 300 €, la inversión se recuperaría en 2-3 años. Son cifras ilustrativas: calcula con tus propios precios en amortización.

Cómo encaja con tu modalidad de autoconsumo

En una instalación sin excedentes, aprovechar la energía que sobra con un termo es especialmente valioso, porque de otro modo se perdería. En una instalación con excedentes, el beneficio es algo menor, pero suele seguir siendo positivo si la compensación es baja. Para entender las diferencias, revisa autoconsumo con o sin excedentes.

Seguridad e higiene: lo que no debes olvidar

Cómo ponerlo en marcha

  1. Comprueba el consumo actual de tu termo y cuándo se enciende.
  2. Revisa tus excedentes a mediodía en la app del inversor.
  3. Empieza programando el calentamiento en horas solares.
  4. Valora un derivador si tus excedentes son importantes.
  5. Consulta a un electricista o instalador sobre la compatibilidad.
  6. Mide los resultados durante unas semanas y ajusta.

Errores frecuentes

Cómo elegir el termo adecuado

Si vas a comprar un termo nuevo, fíjate en tres aspectos: la capacidad, que debe ajustarse al número de personas (unos 30 a 40 litros por persona suele ser una referencia razonable); el aislamiento, porque un buen aislamiento reduce las pérdidas de calor durante la noche; y la posibilidad de conectar un controlador o regular la potencia. Un termo con buen aislamiento y un tamaño adecuado gasta menos y encaja mejor con la producción solar. Compara también la clase energética y el consumo de mantenimiento que indica la etiqueta, y consulta con un instalador si tu termo actual admite un derivador de excedentes.

Qué ahorro esperar en el conjunto del proyecto

Aprovechar los excedentes en el agua caliente no cambia el precio de tu instalación solar, pero sí el valor de cada kWh que produces: en lugar de venderlo barato, lo conviertes en agua caliente que habrías pagado a precio completo. Eso aumenta tu autoconsumo, reduce los excedentes de bajo valor y acorta la amortización de las placas. En muchos hogares, el termo es el primer consumo que conviene mover a las horas de sol, antes incluso de plantearse una batería.

Preguntas frecuentes

¿Un termo funciona como una batería?

En cierto sentido sí: almacena energía en forma de calor. Es mucho más barato que una batería eléctrica, aunque solo sirve para agua caliente. Compáralo con la opción de batería.

¿Puedo hacerlo sin placas?

Puedes programarlo en horas valle de la tarifa para ahorrar, aunque sin placas no hay excedentes que aprovechar. Mira cómo reducir otros gastos en reducir el consumo eléctrico.

¿Qué potencia necesito?

Mira cuánto se verá afectada tu potencia contratada si usas varios aparatos a la vez.

Conclusión

Un termo eléctrico es una forma sencilla, barata y rentable de almacenar los excedentes solares como agua caliente. Empieza con una programación en horas de sol, valora un derivador si tus excedentes son altos y no olvides las pautas de seguridad e higiene. Con esos pasos, puedes reducir tu factura y acelerar la amortización de tus placas. Todas las cifras son orientativas: confírmalas con tus datos y con un profesional.