Deducción del IRPF por placas solares: requisitos y cómo comprobarla
Respuesta rápida: en los últimos años ha existido en España una deducción del IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética de la vivienda, con porcentajes del 20 %, 40 % y 60 % según la mejora acreditada. Una instalación solar solo puede beneficiarse si cumple los requisitos y la deducción está vigente, y los plazos han ido cambiando: comprueba las condiciones actuales en la Agencia Tributaria antes de contar con ella.
Cuando alguien calcula cuánto cuesta instalar placas solares, es habitual que aparezca una frase tentadora: «puedes deducirte hasta un 60 % en la renta». Es cierto que en los últimos años ha habido incentivos fiscales de este tipo, pero también es una de las áreas donde más confusión existe: los porcentajes, los plazos y los requisitos cambian, no todas las instalaciones tienen derecho y muchas webs comerciales mezclan información de épocas distintas. Al revisar varias fuentes en octubre de 2026 hemos encontrado cifras y fechas que no coinciden entre sí, por eso esta guía no te da un importe cerrado, sino una explicación de cómo funciona la deducción y un método para comprobar tu caso con fuentes oficiales. Considera siempre las cifras como orientativas.
Qué es la deducción por eficiencia energética
No es una deducción específica «por placas solares», sino una deducción en el IRPF por realizar obras que mejoran la eficiencia energética de una vivienda. Una instalación fotovoltaica puede encajar si, con ella y con el resto de actuaciones, se acredita una mejora energética que cumpla los umbrales exigidos. Por eso el requisito clave no es la instalación en sí, sino el certificado que demuestra la mejora.
Los tres niveles que se mencionan
Según la normativa que ha regulado estas deducciones, existen tres niveles que dependen del tipo de mejora:
- 20 %: para obras que reducen la demanda de calefacción y refrigeración en un porcentaje determinado.
- 40 %: para obras que reducen el consumo de energía primaria no renovable o mejoran la calificación energética hasta alcanzar las letras más altas.
- 60 %: para obras de rehabilitación energética de edificios de uso residencial, con requisitos más exigentes.
Los porcentajes no se aplican sobre cualquier gasto, sino sobre una base máxima de deducción que fija la norma y que puede variar. Además, las fuentes que hemos revisado no coinciden en cuáles de los tres niveles siguen vigentes ni hasta qué fecha, así que lo prudente es confirmarlo en la web de la Agencia Tributaria y no dar nada por hecho.
Requisitos habituales
- Certificado de eficiencia energética (CEE): suele exigirse uno anterior a la obra y otro posterior, emitidos por un técnico competente, para demostrar la mejora.
- Tipo de vivienda: normalmente la vivienda habitual o una vivienda arrendada, con condiciones concretas.
- Plazos de ejecución: las obras deben realizarse entre unas fechas determinadas y los certificados emitirse dentro de un plazo.
- Pago por medios electrónicos: transferencia, tarjeta o similar, no en efectivo.
- Facturas detalladas: con los conceptos subvencionables bien identificados.
- Instalación legalizada: con los documentos de la obra y del alta.
Cómo se aplica en la declaración de la renta
La deducción se practica en la declaración del IRPF del ejercicio en que se hace la obra o se paga, según establezca la norma, y se marca en el apartado correspondiente de deducciones por obras de mejora de eficiencia energética. Necesitas los certificados, las facturas, los justificantes de pago y los datos de la referencia catastral de la vivienda. Conserva todo durante el tiempo en que Hacienda puede revisar la declaración.
Ejemplo hipotético
Imagina una instalación de 5 kW con un coste de 5.500 € y un certificado que acredita una mejora que da derecho al nivel del 20 %. Si el importe fuera deducible entero, la deducción sería de 1.100 €. Con un nivel del 40 % sería de 2.200 €. Pero si el certificado no acredita la mejora requerida, no hay deducción. Es un ejemplo ilustrativo, no una promesa: cada caso depende de los requisitos reales. Cómo afecta esto a tu retorno se calcula en nuestra guía de amortización.
Cómo comprobar tu caso, paso a paso
- Entra en la web de la Agencia Tributaria y busca «deducción por obras de mejora de la eficiencia energética de viviendas».
- Comprueba el ejercicio que te afecta y las fechas de las obras y de los certificados.
- Verifica si tu tipo de actuación encaja en alguno de los niveles.
- Pregunta a un técnico certificador si tu instalación permitiría acreditar la mejora.
- Calcula cuánto cuesta el certificado y si compensa respecto a la deducción esperada.
- Consulta con un asesor fiscal si tienes dudas.
Errores frecuentes
- Dar por hecho un porcentaje sin comprobar si sigue vigente.
- Instalar sin pedir antes el certificado previo, cuando se exige.
- Pagar en efectivo o sin justificante.
- Fiarse de una web comercial en lugar de la normativa oficial.
- Pensar que toda instalación solar tiene derecho automático.
- No conservar la documentación para una posible revisión.
Cómo combinarla con otras ayudas
Las deducciones fiscales suelen poder combinarse con bonificaciones municipales, aunque conviene confirmar si una subvención directa reduce la base sobre la que se calcula la deducción. Consulta nuestra guía sobre cómo comprobar ayudas y la de bonificaciones del IBI y del ICIO.
El certificado de eficiencia energética: lo que debes saber
El certificado lo emite un técnico competente (por ejemplo, un arquitecto, un ingeniero o un técnico habilitado) tras analizar la vivienda con una herramienta oficial de calificación energética, y se registra en el organismo autonómico correspondiente. Su coste suele ser de unos cientos de euros, aunque varía según el tamaño y la zona. Pide presupuesto a más de un técnico y valora si la deducción esperada justifica ese gasto. También es conveniente consultar al técnico antes de empezar la obra: él puede decirte si, con tu instalación, es razonable esperar la mejora necesaria o si habría que combinar otras actuaciones, como aislamiento o cambio de ventanas.
Preguntas para hacer al instalador sobre este tema
- ¿Habéis tramitado deducciones de este tipo en instalaciones parecidas a la mía?
- ¿Trabajáis con técnicos certificadores o debo buscarlo yo?
- ¿Qué parte del presupuesto sería deducible según vuestra experiencia?
- ¿Qué documentos me entregaréis para justificar la obra?
Si un instalador te promete una deducción concreta sin pedir ningún dato de tu vivienda, desconfía: depende del certificado y de tu situación fiscal.
Preguntas frecuentes
¿Se cobra la deducción al instante?
No: reduce lo que pagas o aumenta lo que te devuelven en la declaración de la renta, cuando la presentas.
¿Y si mi declaración sale sin cuota que pagar?
Una deducción reduce la cuota, así que si no tienes cuota suficiente puede que no la aproveches entera. Consulta con un asesor.
¿Cuánto cuesta una instalación?
Mira los precios orientativos por potencia.
¿Puedo contar con ella al decidir?
Mejor calcula la rentabilidad también sin deducción, y trátala como un extra si finalmente se confirma.
Conclusión
La deducción del IRPF puede mejorar mucho la rentabilidad de una instalación, pero no es automática, depende de un certificado y sus condiciones han cambiado con el tiempo. No cuentes con ella hasta comprobar en fuentes oficiales que sigue vigente y que tu caso cumple los requisitos. Calcula tu proyecto sin deducción y tómala como un extra. Todas las cifras de esta guía son orientativas: verifícalas con la Agencia Tributaria y con un asesor.